Diseñar para la solidaridad

En los orígenes del pensamiento y de la práctica de diseño de comunicación está en la Bauhaus, la escuela alemana que en 2019 cumplió cien años de fundada. Uno de los paradigmas sobre los que se articula el modelo pedagógico de la formación moderna derivada de lo puesto en práctica por esta escuela se corresponde a una serie de principios universales ligados a la psicología de la percepción.

Ser capaces de diseñar en un lenguaje universal, tanto en comunicación visual como en diseño industrial es uno de los objetivos últimos de la formación moderna. Bajo este principio quedan subordinadas las prácticas culturales locales y por consiguiente los cambios que ocurren en la función simbólica de los objetos y las formas no son considerados, pues se pretende un lenguaje formal universal capaz de comunicar claramente la función o los mensajes a cualquier público independientemente de su localización geográfica.

El mundo contemporáneo con su consecuente diversidad y complejidad cultural ha demostrado que lo pautado por el movimiento moderno funciona dentro de los sectores que en las diversas sociedades están alineados con el modelo moderno. De ahí que la existencia de principios universales de diseño capaces de satisfacer de manera absoluta la producción de objetos de uso o de comunicación solo es constatable en modelos de sociedades utópicas.

Diseñar para la solidaridad es diseñar para otra cultura, con otros referentes históricos y culturales y con otros patrones de lectura y otra educación visual. Lograr la eficiencia comunicativa, lograr transmitir el mensaje sin caer en los arquetipos o estereotipos o al menos tratando estos desde una perspectiva otra es ya un riesgo. Para apelar a la emoción, pues diseñar para la solidaridad es diseñar para las ideas, es hacer lo que algunos denominarían “un salto de fe”, asumir un riesgo y esperar que funcione. La imagen que identifica a las brigadas medicas cubanas en Italia es cuando menos, un riesgo asumido desde la creación artística, desde la voluntad de ayudar en un momento de crisis y desde el amor por la cultura y que sea esta la que nos sostenga, junto a la solidaridad; en el momento de la noche más oscura, justo antes del amanecer más cercano.

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